martes, 21 de febrero de 2017

London Calling. Second Call

Después de los aspectos prácticos, vienen los consejos de visitas, curiosidades, tiendas... Lo que se puede disfrutar mientras estáis en Londres. 

Hay cosas que se deben ver cuando se visita la ciudad, como el Big Ben, The Houses of Parliament, Saint James' Park, Buckingham Palace, Hyde Park, el Ayuntamiento (en Barcelona tenemos el edificio Agbar... que tiene cierto parecido), London Tower, London Bridge, Trafalgar Square, Piccadilly Circus, la catedral de Saint Paul... Cosas sobre las que podéis encontrar un montón de información en un montón de páginas y blogs sobre viajes. Pero este no es un blog más, o al menos no pretende serlo, sino que quiero mostraros algo más, recomendar sitios que otros no recomiendan, por miedo, vergüenza, o porque piensan que no a todo el mundo le va a interesar. Desde aquí, solo quiero que vosotros mismos valoréis si mis recomendaciones merecen la pena y que después, volváis y me dejéis vuestras impresiones para que otros lectores tomen sus decisiones.

Forbidden Planet
Empezamos una tienda que me dejó la boca abierta: Forbidden Planet. Tiene dos plantas dedicadas a las frikeces más estupendas y maravillosas. Venden, comics, libros, juegos y merchandising de todo tipo, aunque la palma en estos momentos se la llevan Star Wars y Doctor Who.

Covent Garden
 Está muy cerca de Covent Garden, así que podéis aprovechar para hacer una visita a este emplazamiento tan estupendo. Y una de las tiendas merece especial atención: la Moomin Shop. Es fabulosa. Solo subiendo las escaleras ya te introduces en el mundo de estos pequeños y adorables seres finlandeses. Para comer por allí, una recomendación: The Meat Market. Está en la parte de detrás de Covent Garden, es un restaurante americano en el que se pueden comer hamburguesas y patatas de una calidad tremenda y, aunque es algo caro, vale la pena. Pedí un Trash Plate (lo que literalmente es un plato de basura), que consiste en una bandeja de aluminio con una montaña inmensa de patatas fritas con queso, bacon, cebolla caramelizada y nata, con un par de hamburguesas de ternera encima de todo y cebolla frita coronando el plato. No pude acabarlo, pero no hay problema: lo que no te terminas, te lo envuelven para llevar. Como opción, también tenéis el restaurante japonés Dozo, en Old Compton Street. Íbamos callejeando buscando un sitio para comer, y de repente
Chicken Teriyaki Bento
vimos este fantástico restaurante en el que servian un menú por un precio bastante económico para tratarse de Londres. Comimos muy bien por un precio más que aceptable en un restaurante precioso con un servicio muy amable. Solo un apunte por si veis un enchufe y queréis usarlo para recargar el teléfono como hicimos nosotras: El personal nos advirtió que no podíamos dejarlo ya que hay una incidencia con la instalación eléctrica que están pendientes de solventar, pero que, para evitar incidencias, si necesitábamos recargarlo, nos lo guardaban en el interior del restaurante.



Algo que muchas personas van a hacer a Londres es... comprar. Como no. Se puede encontrar de todo, para todos, y tiene una cantidad ingente de mercadillos. Los más conocidos son Candem y Portobello, pero a parte de estos dos, os voy a hablar de alguno más. Es importante regatear en estos mercadillos, se puede y es más, se debe hacer. 


Candem
Candem ha sido un punto clave de la ciudad, muy underground y con esas fachadas con cosas sobresaliendo anunciando la marca, algo que no se ve en ningún lugar más del mundo, es único. Al llegar, a la derecha, tenéis una zona que son como pequeñas paradas de mercadillo en las que venden mayoritariamente camisetas y sudaderas muy originales. Al salir de nuevo a la calle principal y siguiendo el reguero de gente, se llega a las caballerizas, que han sido reformadas y ahora contienen la mayoría de las tiendas y una amplia zona de restauración, aunque no esperéis encontrar mucho sitio para sentaros. De todaslas tiendas que hay en esta zona, la que más destaca (y con razón) es la Cyberdog. A lado y lado de la puerta encontramos dos androides de tamaño cósmico que te dan la bienvenida, y al entrar, encontramos una colección de robots maravillosa. En esta primera planta se pueden hacer fotos, en las dos más que tiene la tienda, no. La tienda en total consta de 3 plantas, la ropa se encuentra en la segunda planta hacia abajo, y en la tercera hay un sex shop con todo tipo de artilugios, algunos de ellos muy divertidos y otros que rozan lo aberrante. De todo para todos los gustos.  Solo una recomendación: no entréis en esta tienda si no toleráis la música techno/rave a todo trapo ni los neones, porque os puede dar un síncope.


A parte del mercado, Candem también es una buena zona para salir de fiesta. Las salas The Underworld y Electric Ballroom son dos de los clubs más conocidos de la zona, en las que se combinan conciertos con sesiones de todo tipo de público.

Un aviso: si váis en domingo informáos, porque cierran la entrada de metro más cercana a mediodía y os tendréis que desplazar a otra entrada que hay a unos 10 minutos andando. En sábado, habilitan un lado para que la gente salga del emtro y la parte posterior (enfrente de The Underworld) para que se pueda entrar.


En cuanto a Portobello Market, es curioso ir porque te venden cualquier cosa. Son mayormente paradas a lado y lado de la calle donde se encuentra todo tipo de cacharrería y objetos antiguos. El barrio en el que se ubica, Notting Hill, a parte de ser conocido por la película del mismo nombre, protagonizada por Hugh Grant y Julia Roberts, es muy chulo y agradable. Pero mi parte favorita de todas es, cuando llegas al final de todo de la calle, lo que te encuentras es con el mercado diario del barrio, la esencia del Londres callejero. Puedes comprar frutas, verduras, el pan del día,... cualquier día de la semana. Se recomienda ir el fin de semana para encontrar el mercadillo al que, cariñosamente, llamo de cacharros.

Graffitis en Shoreditch. Everywhere!
A parte de estos dos mercadillos, hay otros que también son geniales, como por ejemplo la zona de Shoreditch, que es uno de mis lugares favoritos de la ciudad. Se ubica bastante cerca de Whitechapel, conocido por ser el barrio donde Jack el Destripador cometió sus sangrientos crímenes. Incluso hay rutas diseñadas para aquellos que quieran saber lo que ocurrió y cómo (http://www.thejacktherippertour.com/ o https://www.jack-the-ripper-tour.com/ son un par de empresas que se dedican a informar sobre este asesino en serie y sus fechorías). Pero vamos a lo que nos ocupa: el mercado. El principio del mercado consta de unas paradas de ropa bastante pija, después hay un escenario en el que suele haber grupos tocando en directo, normalmente el fin de semana. Si se sigue la misma calle hacia abajo, se entra en una zona donde los enseres que se pueden adquirir son de bastante dudosa procedencia, por decirlo suavemente, o simplemente es gente que vende sus cachibaches. Si se sigue recto, al final de Commercial Street, se llega a Quaker Street o a lo que se conoce como Brick Lane Market. Os recomiendo que en esa bocacalle, giréis a la derecha y sigáis el recorrido, hay músicos callejeros, puestos de música, ropa, también un par de mercadillos cubiertos sobretodo de cosas hechas a mano... y, a medio camino, se encuentra, al lado izquierdo, una suculenta y fantástica zona de comidas asíaticas que está a cubierto, lo distinguireis por el olor a especias mientras váis caminando, inunda toda la calle. Siguiendo recto, a la derecha, hay otra zona de comidas también, esta más internacional. Y al final de todo daréis con una avenida que, si la cruzáis, entráis directamente a Old Spitafields, un mercado precioso donde establecimientos para comer y beber y muchas paradas para cotillear. Hay una de libros a precios de risa, 2-3 libras, de todo tipo. Se puede comer también, pero es más caro ya que los puestos que hay son más pijos. Mejor comer por Brick Lane, tiene una variedad importante de street food muy rica.  

Cereal Killer Café
Si queréis un desayuno o una merienda original y estáis por Shoreditch, en Brick Lane se encuentra el Cereal Killer Café, un lugar donde lo que te sirven son boles de cereales con su bote de leche, ya sea de vaca, de avena, de soja... tienen para todos los gustos. Hay una carta extensísima, en mi caso estaba tan alucinada solo de ver todas las cajas que tenían expuestas en la pared que al ver la carta me saturé y pedí consejo a la persona que me atendía, y acertó de pleno. Bajamos al piso de abajo, y cual fue mi sorpresa al ver que ¡¡te podías sentar en una cama a comerte los cereales!! También hay uno en la zona de Candem, lo podéis consultar en la web.

Beigel
Si antes o después os apetece comer algo contundente, por los alrededores hacen unos bocadillos impresionantes de carne llamados Beigels. Son una pasada. En mi caso, nos tomamos los cereales, fuimos a un bar llamado Verge a tomar algo y después nos zampamos un beigel en Beigel Bake, que está al lado. Lo sirven normalmente con pepinillos y una mostaza riquísima que pica como un demonio. No pregunté si disponían de opciones vegetarianas/veganas, pero sirven todo tipo de bocadillos así que posiblemente tengan opciones para todos los gustos.

De momento, para no agobiaros con tanta información, lo vamos a dejar aquí. Más adelante ya os hablaré de más lugares para visitar en la ciudad, y cosas que hacer, pero por ahora, creo que con todo esto tenéis suficiente, al menos, para unos días. Os hago un pequeño apunte de museos: British Museum, por supuesto, si os gusta la pintura, la National Gallery aunque la encontré algo decepcionante y la Portrait Gallery me pareció mucho más interesante. Para los que os gustan otras cosas a parte del arte, tenéis el Museo de Historia Natural (en el que haré mención en la próxima entrada) y en museo de las Ciencias. La casa de Sherlock Holmes (al lado está la tienda de los Beatles, si sois fans de la banda) y la London Tower las tengo pendientes, pero no tardarán en caer...

En cuanto a la fauna, la particularidad que tiene esta gran ciudad es que las ardillas campan a sus anchas por los diversos parques de la ciudad (Saint James Park, Hyde Park, ...) y también en lugares en los que la gente se sienta a comer a la espera de que les caiga algo. Algunas son muy sociables y hasta se dejan tocar, aunque no es la regla general.

¡Que disfrutéis Londres!


 

miércoles, 11 de enero de 2017

Madrid y sus bares

En las visitas que hago de manera regular a la capital para visitar a mis amigos, he frecuentado varios bares en los que con tu bebida, te ponen una tapa, como es costumbre también en Andalucía. La bebida suele costar entre 2,50 y 3,50 euros y esto te garantiza que sales cenado del garito en cuestión con la ración que te ponen porque suelen ser generosas si sabes dónde ir. No es en todos los bares ni todas las tapas son buenas, pero hay lugares de Madrid que son dignos de mención, y por ello, os haré un listado de algunos de los bares que he comprobado que ofrecen tapas o raciones con la consumición por lo que su calidad está debidamente contrastada. Ahí van:

- En primer lugar, el Restaurante Padrón, en la calle San Bernardo, 56. Fue una recomendación de un amigo y, personalmente, se ha convertido en una visita prácticamente obligada ya que el personal es amable y simpático y está muy cerca de la pensión en la que me alojo. La consumición ronda los 2,50€, y si os sentáis en la barra, a partir de la segunda consumición os cae una lluvia de tapas cada vez que sacan una nueva de la cocina, da igual que hayáis pedido o no. Algunas de las tapas son mejores que otras, pero como te ponen varias, si no te comes una pues tampoco pasa nada. La paella no me acabó de gustar, demasiado caldosa, y hacen una especie de revuelto con pescado que no me gustó nada, pero la tortilla, las bravas y los montaditos están de escándalo. También disponen de raciones a parte, sale bastante más caro que ir a tapear, aunque os recomiendo encarecidamente los calamares rebozados a la andaluza, que están extremadamente buenos. Si o sentáis en mesa, depende del día y la hora, te ponen una o dos tapas por bebida.

- La cafetería Rocablanca está en pleno centro comercial, en la calle Fuencarral, 71. Fuimos a parar a este local de pura casualidad porque no encontrábamos demasiados bares abiertos por el centro de la ciudad, ya que en el mes de agosto la mayoría de los de esta lista estaban cerrados por vacaciones. Fue todo un acierto: hacen las mejores croquetas del universo, entre ellas unas de queso gorgonzola que quitan el sentido, y una ración de 6 croquetas no llega a 6€, aunque se pueden pedir unidades por 1€ cada una. A parte de eso, con cada bebida te ponen tu tapa, a escoger entre 4, la que más te guste. El personal es muy simpático y agradable y, a parte de las tapas, las bebidas y la ración de croquetas que pedimos, nos obsequiaron con unas deliciosas olivas.

- Por fuera, el Restaurante La Blanca Paloma, situado en la calle del Espíritu Santo, 21, pinta algo decrépito, con ofertas bastante descoloridas colgadas a lado y lado de su puerta de madera, en los que te indica que a partir de la segunda consumición te obsequian con una ración de lo que escojas. Al entrar,
te encuentras con hiedra de plástico que decora las paredes, murales de tamaño gigantesco que representan paisajes selváticos, fondos marinos, montañas... es un poco curioso y oscuro, pero contrasta con la amabilidad del personal que hace que enseguida te sientas cómodo. Pedimos dos consumiciones y nos indicaron que podíamos escoger una de las raciones de la carta como se indicaba en la oferta, así que, después de varias consideraciones, nos decantamos por los huevos rotos. Al cabo de un rato, nos plantaron una ración enorme con una cantidad obscena de patatas fritas, dos huevos fritos y unas 3 o 4 lonchas de jamón serrano. No eran los mejores huevos rotos del mundo, pero estaban buenos. Pedimos la cuenta... 7€ en total para dos personas. No está nada mal, ¿verdad?

- Varias personas me habían recomendado la Sidrería El Tigre, pero no había llegado a ir nunca. Al parecer, es uno de los bares con más solera de la ciudad y suele estar hasta la bandera. Finalmente pude visitarlo y comprobar por mí misma el porqué de la fama del lugar... y debo decir que se la tiene bien merecida. La sidrería original encuentra en la calle Infantas, 30, porque como pasa con los bares que más éxito tienen, abren sucursales con la misma filosofía para poder atender a todo el público que tienen. Si sois un poco aprensivos o muy amantes de los animales, mejor visitad, en este caso, la sucursal: Tigre del Norte, que está situada en la calle Hortaleza, 23, ya que la de la calle Infantas dispone de toda una serie de piezas de caza en la pared, y la sucursal no tiene este tipo de decoración. Tuvimos suerte ya que al llegar se fueron unas personas y nos pudimos ubicar en una esquina, de pie, y al pedir las bebidas, nos obsequiaron, por el módico precio de 7,50€ en total para dos personas, con un platazo con montaditos de tortilla de patatas, otros de chorizo, patatas bravas y sus famosos tigres, que son las croquetas que hacen en el bar. La calidad de los productos era espectacular, el chorizo sobretodo estaba delicioso. Después de ese platazo, cualquiera se mete algo más entre pecho y espalda... Repito seguro, aunque si tenéis pensado ir, os recomiendo tener tiempo y paciencia o ir muy pronto, ya que hay una persona en la puerta que va controlando quien entra y quien sale, y si considera que el local está lleno, no se puede acceder.

- Un domingo por la mañana me llevaron a la Petisqueira II, que está ubicada en la calle de Mejía Lequerica, 17. Tenía pensado ir a este bar, pero no había tenido tiempo, así que me encantó que mis amigos me propusieran ir allí porque así lo tachaba de mi lista de pendientes. Tuvimos que consultar la ubicación con una persona que paseaba un perro ya que por la misma zona la Petisqueira original, que se encuentra en la calle Churruca, 6, que es a la que teníamos pensado ir, pero estaba cerrada, así que fuimos a la II que estaba en plena ebullición. Nos pasamos allí unas cuantas horas, primero en la barra y después en una mesa, y nos obsequiaron con todo tipo de tapas: mini hamburguesas, paella, tortilla de patatas, patatas fritas con chistorra... todo muy light y bajo en calorías, por supuesto. El personal es bastante seco y en algún momento tuvimos que esperar más de lo estrictamente necesario para ser atendidos y que se nos sirviera la tapa, pero las tapas son buenas y abundantes y vale la pena la visita.

A parte de estos bares de tapas, he estado en varios restaurantes comiendo, de los que también haré una lista y podáis explorar nuevas opciones. Pero esto da para otro post en este blog... ¡Espero que disfrutéis de la ciudad y sus tapas! Cualquier recomendación que tengáis es bienvenida e intentaré, en la medida de lo posible, ir añadiendo más información.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

London Calling. First call.

Uno de los destinos que más me entusiasman es la capital de Reino Unido. Es una ciudad con magia, con mucho encanto y con muchísimas cosas por hacer, no te la acabas. Dedicaré un par de entradas a hablar de ella porque no se puede hacer todo en una sola, acabaríais aburridos. En esta primera hablaré más de los aspectos prácticos, y en la segunda, de las cosas a ver/visitar/gozar.

Para llegar a la ciudad, desde España he volado con Iberia, easyjet y Vueling, y mi peor experiencia fue con esta última, con un retraso estupendo y un cambio de avión que íbamos como sardinas en lata. Una vez aterrizados, hay que ver en qué aeropuerto estamos para poder ir hasta la City. 

Por mi parte, solo he estado en dos de los aeropuertos: Heathrow y Gatwick. Desde Heathrow hay metro, que es el método más barato y más cómodo. De sencillo no tiene un pelo, ya os aviso, es facilísimo perderse en el Tube, como lo llaman ellos. Se compra un billete sencillo o una Oyster Card (la tarjeta de transporte que todo el mundo usa, que luego más adelante os explicaré como conseguir y cómo devolver o anular) y se mete una en el metro hasta llegar a destino. 

Desde Gatwick hay varias opciones. La primera y más rápida es el Gatwick Express, un tren mega rápido que te lleva del aeropuerto a Victoria Station en media hora clavada, el único inconveniente es que es espantosamente caro. Los billetes se pueden comprar en el aeropuerto o por internet antes de ir. Si uno viaja en plan pobre, como suele ser mi caso, existe National Express, una red de autobuses de línea que hace el mismo recorrido pero por un precio muy muy inferior. Eso si, el trayecto es de hora y media y la estación de autobuses no está exactamente en Victoria, sino a un par de calles de distancia. Pero lo importante es que te lleva. Para la vuelta, la misma web donde se compran los billetes te dice que lo compres con un tiempo prudencial antes de coger el vuelo ya que el tráfico en Londres suele ser extremadamente caótico. También existe la opción de adquirir billetes de easybus, que tienen un precio muy económico también. No lo he probado nunca, pero al parecer van ligados a los horarios de los aviones, pero no se hasta qué punto se esperan si el avión tiene retraso. Tanto los billetes de National Express como los de easybus se pueden comprar por internet, estos últimos hacen ofertas y cuanto antes compres el billete, más barato te sale.

A parte de estos aeropuertos, que son los principales, también están Luton, Stansted y Southend. Son aeropuertos secundarios a los que vuelan compañías Low Cost como easyjet o Ryanair y en los que llegar hasta la ciudad es un periplo. Si vais a las afueras aún, pero están muy lejos. 

Para moverse por la ciudad, lo más práctico es hacerse, como he comentado antes, con una Oyster Card. Es una tarjetita azul con banda magnética que se va recargando a medida que te quedas sin dinero dentro. Se puede adquirir en el aeropuerto o en cualquier estación de metro de la ciudad, que hasta hace poco no se podía, pero al parecere han considerado que es importante que la gente se pueda hacer con estas tarjetas sin perder demasiado tiempo. Te pide un "fianza" de 5 libras que, al devolver/anular la tarjeta se te devuelven. Para recargarla, hay que acudir a cualquiera de las máquinas de venta de billetes que hay en las estaciones de metro y en la pantalla, paso a paso, te indica qué tienes que hacer para recargar. Comprar los billetes sueltos sale mucho más caro que usando la Oyster. Para pasar por los torniquetes, solo tienes que deslizar la tarjeta por unos puntos enormes de color amarillo que hay al lado y se abren las puertas. Para devolverla, hay puntos de devolución en el aeropuerto y sino pues también en cualquier máquina de compra y/o recarga.

El alojamiento en Londres es caro, y suele ser bastante deficiente. Normalmente cojo albergues, como en todos los sitios en los que he estado, y suelen ser más bien cutres, pero el personal, como es habitual en este tipo de alojamiento, suele ser muy agradable y simpático. 

Hace muchos años me alojé en el Astor Hostel Queensway, a un par de calles de Hyde Park y de la parada de metro de Queensway. Me encanta esa zona de Londres, es muy tranquila, hay supermercados, bares, pubs, ... de todo. Es una zona más bien residencial con edificios victorianos en la que también hay alojamientos. El hostal está muy bien y forma parte de una cadena, y en alguno de los alojamientos de la cadena hay discoteca. Es un hostal limpio y un poco juerguista, con cocina bastante bien equipada. 

Una de las últimas veces que estuve en la ciudad me alojé en The White Ferry House, de la cadena PubLove. El hostal en si no está mal, la relación calidad-precio es bastante decente si se tiene en cuenta que tiene un bar donde tienes descuento del 10% si te alojas en el hostal. El personal es majo y las instalaciones están bien... pero no te alojes en la habitación 1 si es invierno, morirás. No se si a día de hoy está arreglado, pero había un boquete enorme en la ventana, y en pleno mes de diciembre, con la calefacción puesta, hacía un frío del carajo dentro de la habitación. Pero si tenéis la suerte de estar en otra habitación, está super bien ubicado y es muy recomendable.

Para buscar alojamiento, os podéis dirigir a la segunda entrada de este mismo blog, y escogerlo según precio, localización o tipo de alojamiento.

En una segunda entrada, os recomendaré cosas que ver, sitios a los que ir... Un poco de guía de viajero de cómo disfrutar la City, que hay muchos lugares interesantes!

domingo, 30 de octubre de 2016

Pongamos que hablo de Madrid

Mi primera entrada sobre un destino fue de una ciudad que apenas conozco ya que solo estuve allí algo más de 24 horas, pero Madrid... es otra historia. Es como mi segunda casa, la he visitado innumerables veces y algunos de mis mejores amigos viven allí, así que le tengo un cariño especial. He vivido algunos de los mejores momentos de mi vida en esta maravillosa ciudad y tengo intención de seguir haciéndolo durante mucho, mucho tiempo. Por ello, he decidido picaros con el gusanillo para que la visitéis si aún no lo habéis hecho, porque vale la pena.

Plaza Dos de Mayo
Desde Barcelona, donde yo vivo, es relativamente fácil desplazarse hasta esta ciudad, situada a unos 600 kms. de distancia. Suelo usar blablacar para los desplazamientos, aunque a veces me dejo seducir por las tarifas de Vueling (compañía que antes adoraba y que ahora empiezo a odiar por sus incontables retrasos). La verdad es que prefiero usar el Ave, pero sus tarifas son demasiado altas para mi gusto. Sale a cuenta si viajan 4 personas porque podéis comprar una de las mesas que hay en el vagón y sale tirado de precio. Desde Andalucía hay una línea de Ave estupenda y mucho más económica que el trayecto desde Barcelona.

Otra de las maneras de desplazarse allí es en bus con Alsa, buenos precios, buenos buses y 8 horas de trayecto, paran una sola vez en Zaragoza (que también si vivís allí, podéis usar el Ave también desde Delicias) o 3 veces durante el trayecto. Los precios varían según el número de paradas.

Puerta del Sol
En cuanto a alojamiento, me he quedado en casa de amigos en ocasiones, pero prefiero mi pensión de toda la vida a la que hace quizás unos 12-14 años que voy: pensión Antonio. La mujer que lo lleva, Sagrario, es un amor de persona, y actualmente están instalando ascensor en la finca, así que en breve no hará falta subir los 3 pisos de escaleras que te llevan a su puerta. Es un piso que tiene licencia de Casa de Huéspedes, sencillo, en pleno corazón de Malasaña, y tan limpio que puedes comer en el suelo. Me siento como en casa. Lo he recomendado a bastante gente, y todo el mundo ha quedado encantado. Para reservar, simplemente hay que llamar o enviar un correo electrónico para solicitar disponibilidad. 

Si no os convence la Pensión que os recomiendo, siempre podéis mirar los portales de reservas que os recomendé en Primeros pasos, o simplemente, echar un vistazo por Google.

CosmoCaixa desde dentro
¿Y que se puede hacer en Madrid? Pues millones de cosas, como en cualquier ciudad con algo de vida (y esta tiene mucha, sobretodo en los bares). Desde visitar museos como El Prado o el Thyssen-Bornemizsa, ir al Templo de Debod, uno de mis lugares favoritos de la ciudad, asistir a conciertos, salir de marcha, comerse un bocata de calamares en los bares de al lado de la Plaza Mayor (o un café con leche...), ir de compras por las tiendas de la ciudad... hay infinidad de opciones para todo tipo de públicos. Si queréis pillar algunas ideas, tenéis la web de turismo de Madrid, y si queréis en soporte de papel, un par de recomendaciones: tanto Lonely Planet como La Guía del Trotamundos tienen guías específicas de la ciudad que os pueden ayudar mucho a planificar el viaje. Lonely Planet edita la colección De Cerca, pequeña, práctica y con un plano detallado de la ciudad, es la que más me gusta.

En breve visitaré la ciudad de nuevo y la idea es hacer un post de una ruta de bares, así que estad atentos a próximas publicaciones.

sábado, 29 de octubre de 2016

Primeros pasos: transportes alternativos

A parte del avión y depende de donde vayáis, hay otras maneras de viajar. 

Mi favorita, es blablacar. Es una plataforma en la que personas que van a hacer un trayecto en coche de un punto A a un punto B, lo cuelgan y tu puedes reservar plaza. Acostumbraba a ser bastante barato pero con el pelotazo que ha pegado últimamente, se están empezando a venir arriba con los precios y te cobran unos gastos de gestión que no entiendo, supongo que es por mantenimiento de la página, pero son bastante abusivos. Aún así, es más rápido y más cómodo que el autobús, puedes acordar punto de destino con el conductor (en una ocasión me dejaron en la puerta de casa) y de momento, el viaje más divertido fue con un hombre andaluz, en su furgoneta, de Barcelona a Madrid en el que estuve todo el viaje llorando de risa. Es una buena experiencia y, salvo excepciones, la gente es bastante maja en general. Saben a lo que van, eres un compi de viaje, te cuentan lo justo y necesario para hacer la experiencia lo más agradable posible. La web es válida prácticamente para toda Europa.

En la misma línea, existe Uber, no he hecho uso de sus servicios pero la conozco por menciones en varias series estadounidenses con lo cual entiendo que en ese país se usa de manera habitual. 

Hay otras plataformas del mismo estilo, pero las más conocidas son estas.

Después, están las compañías de autobuses. En España, Alsa es la más conocida y la que he usado más. Hacen trayectos de todo tipo y de un tiempo a

esta parte, los autobuses son amplios y bastante cómodos, y los precios bastante razonables. Si viajas mucho, te puedes hacer una tarjeta de socio en la que vas acumulando puntos y puedes tener hasta viajes gratis. Lo malo del autobús es que tarda media vida, pero si no tienes prisa, es una buena manera de viajar y más barata que otros medios, por si tu presupuesto es limitado.

Como también he viajado por otros países, os puedo recomendar Flixbus. Esta compañía opera mucho en Alemania, país que frecuento bastante, bajo el nombre de MeinFernBus. Esta última la he usado en diversas ocasiones para ir de Berlín a Leipzig y la verdad es que los autobuses son cómodos, puntuales y extremadamente baratos: por un trayecto como el que hago yo, te cobran entre 8 y 11 euros, ¡y son unas 3 horas! Parece que ahora también operan en diversos de Europa como FlixBus con precios muy muy económicos, aunque no he tenido el placer de viajar con ellos.

En cuanto a los trenes, mi medio de transporte favorito que uso menos de lo que me gustaría, en España, lógicamente, está Renfe. Para larga distancia, los trenes Ave están genial, igual que Euromed para medias distancias, por ejemplo. Los trenes nocturnos son otra historia: están viejos, y a las 10 de la noche te despliegan las camas y te toca irte a dormir o al bar, no hay más tu tía. En invierno hace un calor de morirse y en verano un frío polar. Me gusta, me encanta viajar en tren, pero no en condiciones infrahumanas.

En Francia, está la SNCF (algo así como la red nacional de trenes franceses). Si hay que viajar a Francia desde España, hay que usar esta web ya que desde la web de Renfe es misión imposible encontrar los trayectos internacionales, e igualmente váis a viajar con un tren francés, así que... mejor reservar directamente con ellos. No están mal. Un poco anticuados, pero están bien. 

En cuanto a Alemania, está la Deutsche Bahn, la red de ferrocarriles alemanes. Es una de las pocas cosas que odio de Alemania. Hice un trayecto de Utrecht (Holanda) a Düsseldorf en febrero hace unos años, y casi muero congelada. Vayas cuando vayas, tienen el aire acondicionado a tope porque, según me contaron, hubo un problema con la calefacción que se estropeó, varias personas tuvieron lipotimias y decidieron no ponerla nunca más. Así que solo usad los trayectos en verano. En cuanto a instalaciones, depende del tren. Los he cogido muy modernos y muy hechos trizas. De todo hay.

La red de trenes en Suiza, la Schweizerische Bundesbahnen (o SBB, más fácil) es muy muy aceptable, solo conozco los cercanías, y son un poco viejos pero son puntuales y cómodos. Como el precio del billete te entra (dependiendo de la zona a la que vayas) en la tarjeta de transportes mientras visitas el país, no es necesario abonar ningún importe y puedes usarlos las veces que quieras. 

Espero que esta lista de transportes os sea útil si pensáis viajar a otros países, los que vaya usando los iré añadiendo, o si me queréis recomendar alguno, lo dejáis en los comentarios.

sábado, 2 de julio de 2016

Basilea, Suiza

Dado que este es un blog de viajes, voy a ir poniendo experiencias propias de viajes que voy haciendo. El último ha sido a Suiza, a la ciudad de Basilea en concreto, una de las ciudades más caras que he visitado, pero también de las más bonitas.

Llegar allí es relativamente fácil: reservé un vuelo por un precio tremendamente bueno (easyjet conecta Barcelona con Basilea con un vuelo directo que nos costó unos 90 euros si llega, con 3 frecuencias diarias) y a través de booking reservamos una habitación doble con dos camas en Apaliving Budgethotel.

Hay que tener en cuenta también que Suiza no forma parte del euro, usan los francos suizos, y que antes de viajar tenéis que cambiar moneda. Se puede hacer en vuestra entidad bancaria o en el aeropuerto, que disponen de lugares donde se cambia moneda. El banco suele ser algo más fiable y más barato, pero se pueden usar ambas opciones.

El Rhin, en su paso por Basilea
El aeropuerto de Basilea tiene una peculiaridad, y es que es aeropuerto fronterizo de 3 países: Suiza (lógicamente), Francia y Alemania. Es curioso porque según el vuelo que vayas a coger, tienes que ir a un lado o a otro. Es la primera vez que me he encontrado en una situación así. Igualmente, es un aeropuerto pequeño y es fácil orientarse. 

Una vez llegados al aeropuerto, se presenta la siguiente duda: ¿como vas hasta la ciudad? En este caso, fácil: hay un autobús que conecta aeropuerto y ciudad, el número 50, que cuesta 4,40 francos suizos y te deja en la estación central de trenes de Basilea, un punto importante de la ciudad. Pero si tenéis reserva hotelera, no se paga, porque el transporte viene incluido en la reserva hotelera que habéis hecho. Nosotras lo pagamos, craso error, y había leído al respecto de esta gratuidad, pero es que al llegar al hotel, te dan una tarjeta que vale por el total de días que vayas a estar en la ciudad y te muevas por toda la ciudad y sus alrededores, aeropuerto incluido. Y esto, amigos, es lo mejor de ir a Suiza, que te olvidas de sacar tarjetas de transporte durante tooooda la estancia, con llevar esta tarjeta encima, está todo solucionado. No hay torniquetes ni revisores, lo que si hay es atención al cliente si necesitas información o tienes dudas, y personal de seguridad. 

Claustro de la Catedral
El hotel Apaliving es maravilloso. No tiene servicio de recepción durante el fin de semana, pero tampoco es muy necesario. Te mandan las claves de acceso para la puerta principal y para sacar la llave de tu habitación de una máquina que tienen allí para eso. La hora de entrada suele ser a las 2 de la tarde, pero en nuestro caso nos dijeron que podíamos entrar cuando quisiéramos porque la habitación estaría lista, así que al llegar a la ciudad, fuimos para allá. Es fácil de encontrar, está bien ubicado muy cerca de la estación (a 2 paradas de tranvía), está limpio, es cómodo y tiene todo lo necesario para una buena estancia. Secador, hervidor de agua, ventilador, televisión, jabón de manos y ducha y camas blanditas y confortables. Y hay persianas, algo que se echa mucho de menos en Alemania, por ejemplo. 

Como ciudad, Basilea tiene puntos preciosos de visita: el Ayuntamiento, la Catedral, el Fuente Tinguerly, un bonito puente medieval, Elisabethen kirche y el bar que tiene dentro, las puertas de entrada y salida de la ciudad (visitamos dos, hay un tranvía que conecta ambas desde el centro de la ciudad)... hay que pasearla, porque tiene puntos preciosos. Una cosa muy curiosa es que tiene fuentes por todas partes, en casi cada esquina hay una. 

Puerta de Sant Alban
A nivel gastronómico, no puedo decir gran cosa ya que comimos en restaurantes de comida rápida los dos días porque los restaurantes más normales eran caros no, lo siguiente, y nuestro presupuesto era un poco limitado, y el desayuno del primer día y la cena del último fue comida de avión. Pero vaya, que la oferta de quesos y salchichas del supermercado es muy amplia, por si queréis llevaros algo, así como de chocolates. En la estación de tren hay sitios para comprar cualquier día de la semana, domingo incluido. Y un supermercado que te salva la vida, al menos a nosotras nos salvó bastante.

El único problema que encontramos del hotel era que no tenían lugar para las maletas, pero tras consultar por teléfono a la persona que hay de guardia (no hay recepción pero hay un teléfono al que llamar si tienes algún problema o consulta), ésta nos comentó que en la estación había sitios, y nosotras no lo habíamos visto. Así que preguntamos: en el piso -2, al lado de los servicios (por los que hay que pagar 2 francos suizos, excepto si eres hombre y solo vas a mear, que te ahorras 1 franco porque hay de los de pie. Poner el culo en un wc es más caro), hay taquillas para dejar las maletas. Las pequeñas creo que costaban unos 4-5 francos y las grandes, 7 o 9, por 24 horas, lo que no me parece nada mal, compensa el sablazo del baño. 
Fuente Tinguerly

Y para volver, de vuelta con el bus 50 que está justo enfrente de la entrada principal de la estación. 

Recomiendo una visita a Basilea, con unos cuantos francos en el bolsillo, porque sino, no la acabas de disfrutar del todo.

Primeros pasos: ¿Y dónde duermo?



Escoger dónde dormir depende de cada viajero. Yo soy muy de viajar sola, y por eso prefiero alojarme en albergues y hostales para conocer gente. Otros amigos prefieren ir a hoteles por la intimidad (aunque en muchos hostales tienen también habitaciones dobles y triples, no solo multitudinarias), que tampoco es obligatorio. Aunque mi tope de compartir habitación es de 8 personas, 10 si me apuras, más me parece demasiada gente en el mismo espacio.

En estos casos, os propongo varias webs/buscadores de alojamiento según lo que queráis hacer:

- Para los aguerridos como yo, que se atreven con los hostales, varias recomendaciones de webs donde buscar: hostelbookers es una muy buena web, al igual que hostelworld, ambas con versión en español. Muy fáciles de usar, con varias opciones de alojamiento, puedes buscar por ubicación, por precio, por recomendaciones... Si no se quiere reservar por estas webs, siempre existe la opción de tirar de google y reservar directamente al hostal por su web, por e-mail o por teléfono, pero no hay mucha variación en cuanto a tarifas. Es más: a veces estas webs tienen mejores tarifas que directamente con el alojamiento, todo es comparar y reservar lo que os parezca mejor.


- Para los más atrevidos aún, está ganando muchos puntos airbnb, que aún no he usado pero supongo que en algún momento lo haré. Bastante fácil de usar, permite escoger muchas opciones según lo que buscas pero hay que andar con ojo con las búsquedas, que a veces te llevan a sitios que no son el que tu quieres, y te ofrece alojamientos a varios kilómetros de distancia.

- Para aquellos que no lo tienen claro, tenéis la archiconocida booking.com. Lo mismo hay albergues que hoteles que pensiones, casas de huéspedes e incluso campings. Rápida, sencilla y apañada. Nunca he tenido un problema, y la única vez que he tenido uno, puse una crítica negativa en la web y me llamaron desde la central de reservas para saber qué había pasado, que habían recibido una llamada del alojamiento, lo cual demuestra que los establecimientos tienen en cuenta la opinión que dejas después del viaje. Desde la central de reservas me indicaron el procedimiento a seguir, y genial. Un servicio de 10.

- También se puede recurrir a atrapalo.com o webs similares, su servicio de reserva de hoteles lo conozco por dentro y funciona bien. Es bastante fiable y la oferta es amplia y bariada aunque hay opciones más económicas como las mencionadas anteriormente, pero es una opción a tener en cuenta.

- Para los más conservadores, las cadenas de hoteles en general, como accor NH o Melià, suelen tener sistema propio de reservas online, y los hoteles sueltos también.

Personalmente, así como en los vuelos prefiero comprar con la compañía directamente, en alojamientos suelo hacerlo en portales web porque suelen ofrecer mejores tarifas, y si tienes un problema, es mucho más sencillo reclamar a un alojamiento que a una compañía aérea pero con diferencia.


Hay muchas más opciones, por supuesto, pero las que uso de manera habitual son estas. Si vosotros tenéis otras preferencias, siempre podéis dejar un comentario para que los demás lectores y yo misma tomemos nota.